El piedemonte andino sobre el que se asienta Las Condes presenta una estratigrafía compleja, donde los depósitos aluviales gruesos con bolones y lentes de arena intercalados dominan el subsuelo hasta profundidades que pueden superar los 30 metros. Proyectar una excavación profunda en esta comuna sin un perfil geotécnico detallado es riesgoso, ya que el nivel freático —especialmente alto en sectores cercanos al río Mapocho— puede aparecer a solo 6 u 8 metros de profundidad, condicionando el sistema de entibación y el drenaje. En Las Condes, la combinación de alta sismicidad, según la zonificación sísmica de la NCh433, y la presencia de suelos granulares sueltos obliga a realizar un ensayo CPT para obtener perfiles continuos de resistencia, lo que permite definir con precisión la longitud de bulbos de anclaje en estratos competentes.
En el piedemonte de Las Condes, los bolones erráticos pueden superar 1 metro de diámetro, obligando a rediseñar el sistema de entibación si no se detectan en la etapa de investigación.
