La fracción oriental de Santiago se apoya sobre depósitos aluviales gruesos del río Mapocho, pero en Las Condes la situación es más compleja: hacia el piedemonte andino aparecen intercalaciones de limos y bolones que complican la compactación. Cuando un proyecto de edificación o vialidad exige verificar que el suelo compactado alcance la densidad especificada en diseño, el ensayo de densidad de campo con cono de arena se vuelve imprescindible. A diferencia de los métodos nucleares, este procedimiento no requiere fuentes radiactivas y entrega resultados directos sobre la masa y el volumen de una excavación controlada, lo que permite calcular la densidad seca in situ con alta confiabilidad. El laboratorio acreditado ejecuta el ensayo siguiendo los lineamientos de la NCh 1516, asegurando que la compactación cumpla con los criterios de aceptación del proyecto y con las exigencias de la ordenanza local.
El cono de arena sigue siendo el método de referencia cuando se requiere un control de compactación sin interferencia de fuentes radiactivas ni calibraciones electrónicas complejas.
