Los suelos de Las Condes no son uniformes. Mientras que en la zona baja, cercana a Apoquindo, predominan los depósitos fluviales con lentes de arena, al avanzar hacia el sector de San Carlos de Apoquindo la pendiente va dejando al descubierto una matriz más gravosa, típica de abanicos aluviales. Esta dualidad geotécnica obliga a definir la cimentación con datos precisos. El ensayo SPT en Las Condes permite atravesar esos estratos contrastantes y obtener un valor N que, corregido a N60, le da al ingeniero calculista una base cuantitativa para decidir entre una fundación superficial o la necesidad de evaluar alternativas como pilotes en zonas con rechazo temprano. La experiencia en el sector oriente muestra que la napa freática, aunque profunda en las cotas superiores, puede aparecer de forma errática en los meses de invierno, alterando la resistencia del suelo fino que a veces queda atrapado entre las gravas.
La corrección por energía N60 en Las Condes es obligatoria: los suelos gravosos del piedemonte atenúan la onda de impacto del martinete de manera distinta a un suelo fino homogéneo.
